La instalación de una cobertura es una etapa clave en cualquier obra de construcción. Un pequeño error puede comprometer no solo la estructura del techo, sino también la seguridad, durabilidad y funcionalidad del espacio.
1. No seguir las especificaciones del fabricante
Cada tipo de cobertura tiene indicaciones específicas para su instalación: distancia entre apoyos, tipo de fijación, traslapes, etc. Ignorarlas puede afectar la funcionalidad del producto.
2. Usar herramientas inadecuadasUtilizar herramientas como esmeriles (amoladoras angulares) para cortar láminas de Aluzinc, acero galvanizado o recubierto puede dañar la capa protectora (zinc, aluminio o pintura), lo que expone el material base al ambiente y acelera la corrosión. Además, el calor generado durante el corte puede deformar la lámina y comprometer su integridad.
Se recomienda el uso de tijeras de hojalatero (manuales o eléctricas), sierras de corte en frío o herramientas de corte específicas para metales delgados, que no generen fricción ni calor excesivo. Estas herramientas permiten un corte limpio y mantienen intacto el recubrimiento protector.
3. Mala fijación de los tornillos
Instalar los tornillos sin arandelas de neopreno o colocarlos mal puede generar filtraciones de agua. Además, es común que se usen tornillos de baja calidad que se oxidan rápidamente.
4. Traslapes incorrectos
Los traslapes deben seguir una medida mínima para evitar ingreso de agua y asegurar la hermeticidad. En techos con poca pendiente, esta medida debe ser mayor.
5. Falta de alineación o nivelación
Una mala alineación puede generar puntos de acumulación de agua y filtraciones. También afecta la estética del proyecto final.
Evitar estos errores no solo garantiza una instalación segura, también evita gastos innecesarios a futuro.
En CMC, no solo fabricamos y distribuimos coberturas, también brindamos asesoría técnica personalizada para cada proyecto. Consulta con nuestros especialistas antes de instalar tus techos.